viernes, 10 de enero de 2014

De regreso

De regreso, 
el camino se conoce mejor. 
Y aunque se sienta siempre distinto, es el mismo por el que alguna vez transité, aún recuerdo bien las veredas, se miran mejor que aquella vez. 

Sí, me veo a través del reflejo del tiempo, como cuando el cielo se lucía sobre el mar, entonces comprendo que todo vuelve a ser un juego, depende todo del humor en que se está.

Sin señales entiendo que no hay regreso, pero siempre podemos construir unas cuántas vías mas, ya no me toma nada por sorpresa ni esos huecos que de pronto me hacían girar.

Aún el triste y solitario camino hoy lo aprecio mucho más, me detengo a saludarlo y me siento a conversar. 
Pero sólo nos observamos y disfrutamos del entorno, así nos entendemos más, así se dice mucho más. 
La mirada y la sonrisa, la nostalgia del transitar.

Voy paso a paso descubriendo algunas luces qué seguir, las admiro con entusiasmo y continúo sin despedir. Y es que todo se torna en blanco y negro, de nuevo puedo imaginar el cómo será. 

Dicen que de regreso, el camino se conoce mejor. 
Y aunque se sienta siempre distinto, es el mismo. 
Pero yo ya no. 



Fotografía por: Alex Espinosa