domingo, 2 de febrero de 2014

Silenciosa mañana

El café también se toma temprano.
Con música que nos trae la silenciosa mañana. 

La mañana se ha inventado para volver a sentir.
Tener los ojos entreabiertos y percibir que aún estamos aquí.

Parpadear ante la luz del día que se acerca para vernos despertar. Un pestañeo o dos para mirar con normalidad.

¡Qué tranquilo!

No se escucha el bullicio, sólo el vacío de la ciudad.

Es domingo y todo parece avanzar un poco más despacio que ayer. Hermoso momento para pensar, tomar un paseo, salir de viaje.
Sentir el aire.
Relajarse.

Despertar un poco más.

De pronto imagino cómo será todo, si avanzaremos en la dirección equivocada o correcta; o si de pronto nos encontraremos sin querer con el tráfico imperfecto e imposible de evitar. 
Qué imposible de calcular los momentos exactos para no pasar por tanto desencanto.

Inevitable. 

Mejor volvamos a la calma. 
Tan sólo eso nos reconforta. 
Eso, y la luz de la mañana. 
Nos trae dicha y grata expectativa.
Nos pone en clara sintonía para mantenernos en armonía. 

Para un nuevo día.



Fotografía por: Alex Espinosa