viernes, 7 de marzo de 2014

A pesar de

La normalidad se adquiere con la práctica. Nada sencillo. 
Dejar de preocuparse por las formas y comenzar a darle un valor más alto a la esencia pareciera ser el reto más grande. 
Nos agobiamos cuando sentimos que algo es distinto a nosotros, distinto a nuestra cotidianidad. 
Salir de ése círculo nos hace disfrutar más de los cambios, nos da herramientas para estar seguros de que todo sigue estando todavía bien. A pesar de.
Permanecer en la exigencia siempre traerá un poco más de estrés de lo que nos imaginamos. Mejor dejemos que la normalidad de la cotidianidad nos de lecciones de vida, manteniendo la vista en alto sin preocuparnos demasiado. 
Saber que todo sigue, fluye y avanza a pesar de nosotros debería hacernos sentir un poco más ligeros. 
Si nos damos la oportunidad de movernos un poco de lugar, tal vez así disfrutemos mejor de la vista. 
No tiene que ser perfecto para que sea hermoso. 



Fotografía por: Alex Espinosa