miércoles, 12 de marzo de 2014

Mundo compartido

Darle forma al rumbo es tan sólo el inicio. 

La intención es el futuro de nuestro mundo. 

Dejar que la inspiración invada tus sentidos suele ser el trabajo más sencillo. Pero trabajar en la inspiración es dejar que tus sentidos se invadan de nuevas ideas. 

La creatividad no tiene fin.
El pasado, sí. 

Lograr escuchar la voz interna nos acerca más a nuestro corazón, a nuestros sueños más valiosos. Pueden llegar a ser tan claros que casi los podemos palpar si seguimos sincronizados, si seguimos conectados a nuestra intención. 

Vivimos en una sociedad que cuestiona, pero también en una que disfruta y agradece. 
Contemos entonces buenas historias que nos sincronicen mejor, que nos ayude a ser mejores creadores e intérpretes de las señales en nuestro propio mundo compartido.



Fotografía por: 
Alex Espinosa