viernes, 4 de abril de 2014

El andar de ambos

Las luces nos recuerdan viajes, la noche brilla con ambas cosas. 

Nuevos viajes traen nueva luz a nuestro diario vivir. ¡Quién diría que un recuerdo nos podría durar por siempre! 

Aprendamos a inmortalizar cada una de nuestras vivencias al compartirlas con otros, incluso al compartirlas de nuevo a nosotros mismos. 

Se vale vivir soñando pero qué mejor es vivir el sueño. Esos que nunca mueren, esos que aún después de nuestra ausencia permanecen. Trascender no es cualquier cosa, pero por algo se empieza. Que abunden las nuevas ideas, comencemos a hablar con ellas, tal vez al aclarar el pensamiento tengamos todo mejor ordenado. No importa si vamos armando una guía de farol en farol, al final tendremos todo un camino iluminado. Uno que nos acompañe para siempre, uno que marque nuestro presente. 

La noche se ilumina con el recuerdo de los viajes, las luces brillan con el andar de ambos. 



Fotografía: Alex Espinosa