domingo, 6 de abril de 2014

El viejo árbol

En éste domingo los sonidos vinieron desde el campo, la tarde pasaba lenta, paseaba atenta junto al sol. El recuerdo de aquellos días hace que todo vuelva a tener vida y sentido; disfrutar de viejas fotografías nos regala una nueva perspectiva.
Me gusta pensar en la idea de que somos eso que contamos, cada quien recuerda algo distinto de su pasado pero a la vez todos compartimos el presente con alegría, esas mismas sonrisas con galletas y café. 
Los días de descanso siempre nos parecen lejanos, por eso cuando llegan los disfrutamos al máximo. Sentir el viento fresco fluir entre las manos nos hace querer seguir paseando un poco más. 
Busquemos seguir sembrando recuerdos bajo el viejo árbol, uno que seguramente nos escucha atentamente, tal vez algún día al sentarnos de nuevo junto a su sombra sea él quién nos cuente ahora historias, aquellas que nos hagan quedar en silencio, aquellas que nos hagan volver a recordar. 

La naturaleza nos habla de lo que algunas vez le platicamos, y siempre se encuentra a la espera de que volvamos.




Fotografía: Alex Espinosa