domingo, 13 de abril de 2014

Microclima

Es mejor cambiar de dirección mil veces que continuar por el camino errado. Detenerse por momentos para respirar implica ser conscientes de nuestro propio ritmo, es válido descansar y a veces hasta eso olvidamos. Y es que el buen oxígeno aligera nuestras tensiones y despeja la mente de aquellos pensamientos que cada segundo revolotean sin sentido de arriba a abajo. 

Merecemos que el aire acalle nuestro cansado pensar, sólo así podremos disfrutar del instante. Las palabras siempre sobran, las sonrisas jamás. Intercambiemos el frío y brumoso panorama por un cálido microclima interno. 
Todo se vive mejor bajo la luz natural. 
La tarde se vistió hoy con sus mejores horas de sol para disfrutar del café en el campo con la primavera y su encanto.


Fotografía: Alex Espinosa