jueves, 15 de mayo de 2014

Espacio abierto

Quisiéramos que todo se quedara igual. Que nada cambiara, que por lo menos lloviera y pudiera volver a verse todo de nuevo verde. Y respirar.

Sólo cargamos memorias con cada anochecer, con cada amanecer transformamos el espacio en algo fresco para correr y pensar, para descansar y olvidar. 

¡Qué difícil se ha convertido escapar de éste mundo que llamamos espacio abierto! ¡Qué difícil es controlar lo inevitable!

¿Cuántas historias nos habremos de topar mañana que hablen de lo que solíamos ser? Pero hoy, aún somos campo, cielo, tierra, suelo. Aún somos, y eso es lo que más importa. 

Jamás desearía perderme del encanto del llano paisaje. Jamás. 



Fotografía: Alex Espinosa