martes, 6 de mayo de 2014

Mecanismo de defensa

Los pensamientos son solo maneras para entendernos mejor, pero muchas veces esos pensamientos no son necesariamente entusiastas. Eso que nos llega a asustar, a lastimar o a atemorizar curiosamente es tan sólo la idea de ello. 
La mayoría del tiempo nuestros pensamientos tienen la capacidad de generarnos dichas emociones, ésas que permitimos sin dudar y que creamos sin pensar desde dentro. Nada como cambiar el canal por uno que nos haga fluir y sanar. 
Vivir a la defensiva es el resultado de convivir con la inseguridad del día a día; una enorme barrera que nos aleja cada vez más del amor. El gesto más noble que podemos regalar es la sonrisa, la sinceridad no abunda en las calles y es porque hace falta que abunde en nuestro ser. 
La naturaleza siempre tendrá sus mecanismos de defensa porque no hay quien la proteja de todo, acostumbra a vivir entre el peligro y la quietud pero nosotros tenemos los sentimientos a nuestro favor. Obtenemos paz y generamos entusiasmo a través de lo que amamos. 
Hemos aprendido a obtener de los demás lo más que podamos, es cierto; y lo hemos experimentado de vuelta. 
La experiencia no nos debe hacer mas vulnerables sino más capaces de aprender, y que si no se logra mucho con obtener, podemos ser más con el dar. Comenzando con uno mismo. 
Si dejamos de castigar al reflejo de nuestro espejo podremos transformar en belleza lo que antes considerábamos un feo escudo para resguardarnos. 


Fotografía: Alex Espinosa