sábado, 3 de mayo de 2014

Un buen día

El resultado de un buen día radica en disfrutar de las pequeñas y maravillosas cosas de la vida: Escuchar un buen disco, recorrer la ciudad, degustar una exquisita pizza, sentarse afuera a respirar el aire fresco mientras observas tu gato intentar seguir el rápido movimiento de los pájaros y sentir la agradable brisa que envuelve al Puerto en el momento que despides al sol con un café. Es curioso, pero a veces creemos que somos sumamente complicados y es sólo porque la mayoría del tiempo dejamos de lado eso que más disfrutamos sin pensar, la simplicidad. 
Para ello, sólo necesitamos amar de sobremanera el instante; nada mejor como estar y sentirse felices por eso. 
Las horas siempre correrán de manera apresurada, si así lo deseamos, pero los días como hoy me hacen recordar que aún hay maneras de lograr detenerlo indefinidamente. Descubrí que nuestra perspectiva del tiempo aún es capaz de entretenerse como cuando de niños jamás contábamos los minutos, sino los momentos. 
Estudiar la vida nunca nos dará la perspectiva correcta hasta que no intentemos experimentarla al máximo. El latido más intenso siempre seguirá siendo el presente. 


Fotografía: Alex Espinosa