jueves, 10 de julio de 2014

La fuerza de cada paso

Intentemos recuperar la fuerza de cada paso. Intentemos.

Insistamos despedirnos de los infortunios olvidados, de la sonrisa congelada y de la calma un tanto agotada. Aún hay más. 

Contando uno a uno el respiro, contando y a la vez cantando todo se puede remediar. 

Recupera tu aliento contemplando el momento. Regresa con tus pies flotando sobre tierra, no hay otra manera para recordar. 
Así disfrutamos más. 

Un día lo extraordinario será haberlo intentado sin titubear; decir sí al camino es regresarnos un poco de fuerza, recordar que aún nos podemos consentir. Porque girar la vista al suelo no es señal de haberse perdido sino vital para que el olvido recuerde de qué estamos hechos: Carne y hueso, pero segundos también.

Desde aquí se ve muy bien. Habrá que vivirlos, lo sé. 



Fotografía: Alex Espinosa