sábado, 16 de agosto de 2014

Paisaje pasajero

Todavía quedan muchas melodías que inventar, muchos lugares qué visitar, muchas vidas a las cuáles llegar. El tiempo es una ilusión pasajera, algo sutil pero verdadera; porque nada se compara a la sensación de cerrar los ojos e imaginar lo que se desea sin límite de espacio, ahí todo es real; el adiós no existe en el plano creativo y el amor es una coincidencia cósmica que nos hace encontrarnos con nosotros mismos una vez más. 

Aunque el paisaje se nuble, no será por mucho tiempo; al final todo brillará. Sí. Así será. 


Fotografía: Alex Espinosa