jueves, 13 de noviembre de 2014

El estado ausente también es natural


Fotografía: Alex Espinosa


El estado ausente también es natural, es parte del movimiento de miles de pensamientos. Origen y final, ¿A dónde iremos a parar?

Es simple contar los días, uno, dos o cien. ¡Y qué importa, seguimos aquí! Eso sí importa, y mucho.

Me coloco en la ventana una vez más, tan sólo para ésta vez esperar mientras respiro; para inspirar mientras prosigo mi caminar. 

¡Pero qué intensa es la vista desde arriba! Mirar por mirar mientras se intentan avivar los ánimos y hacer hablar los desperfectos vocabularios.

Entonces, comienzo. Entonces, regreso. 

Entonces, confieso: Ya falta poco para que esto termine; mas bien, para que esto por fin inicie.

¡Saldrán chispas, de eso sí estoy segura!